martes, 27 de noviembre de 2012

Higos



CONCEPTO:
Es el fruto de la higuera. Este árbol abunda en casi toda Europa, Asia, África y muchos países de América. Es blando, de gusto dulce, color por dentro más o menos  blanco y lleno de semillas sumamente menudas. Exteriormente está cubierto por una piel fina y verdosa aunque también los hay con piel negra o morada, según la variedad.

PROCEDENCIA:
Su origen se encuentra en Asia Menor  y rápidamente se extendió por toda la cuenca Mediterránea. En Roma, la higuera se consideraba como el árbol sagrado y era tradicional regalas higos frescos por Año Nuevo.  Esa fruta fue manjar predilecto de Platón, y es considerada la fruta de los filósofos.

CONSERVACION:
Conviene consumirlos enseguida a no ser que estén verdes todavía. Debemos evitar conservarlos en la nevera puesto que resulta perjudicial para su aroma.

Otras maneras de conservarlos es secándolos, cociéndolos o elaborando almíbar ligero a base da agua y azúcar, introduciremos los higos en un bote y los cubrimos con el almíbar. Debemos hacerle el vacío al bote para que duren.   


PRENSENTACION EN EL MERCADO:
A la hora de valorar los higos en el mercado, debemos comprobar que son blandos al tacto, sanos y carnosos con un rabo firme. Todo ello será señal de que están maduros. Las gotas blancas que podemos encontrar perlando su base nos confirmaran su frescura.

APLICACIONES CULINARIAS:
Se suelen comer frescos en temporada aunque secos son típicos en la Navidad.
En la cocina, pueden utilizarse como ingrediente exótico en salsas o para la realización de postres como mermelada, jaleas, bizcochos, etc. La salsa de higo es un excelente acompañamiento para carnes asadas o de caza.
Combina muy bien con sabores salados como el queso de oveja y de cabra o el jamón. También resulta muy apetitoso solo como relleno de almendras o nueces.
Forma parte de la preparación de tartas, ensaladas de frutas y entremeses.




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