
CONCEPTO:
Es el fruto de la higuera.
Este árbol abunda en casi toda Europa, Asia, África y muchos países de América.
Es blando, de gusto dulce, color por dentro más o menos blanco y lleno de semillas sumamente menudas.
Exteriormente está cubierto por una piel fina y verdosa aunque también los hay
con piel negra o morada, según la variedad.
PROCEDENCIA:
Su origen se encuentra en
Asia Menor y rápidamente se extendió por
toda la cuenca Mediterránea. En Roma, la higuera se consideraba como el árbol
sagrado y era tradicional regalas higos frescos por Año Nuevo. Esa fruta fue manjar predilecto de Platón, y
es considerada la fruta de los filósofos.
CONSERVACION:
Conviene consumirlos
enseguida a no ser que estén verdes todavía. Debemos evitar conservarlos en la
nevera puesto que resulta perjudicial para su aroma.
Otras maneras de conservarlos es secándolos, cociéndolos o elaborando almíbar ligero a base da agua y azúcar, introduciremos los higos en un bote y los cubrimos con el almíbar. Debemos hacerle el vacío al bote para que duren.
PRENSENTACION EN EL MERCADO:
A la hora de valorar los
higos en el mercado, debemos comprobar que son blandos al tacto, sanos y
carnosos con un rabo firme. Todo ello será señal de que están maduros. Las
gotas blancas que podemos encontrar perlando su base nos confirmaran su
frescura.
APLICACIONES CULINARIAS:
Se suelen comer frescos en
temporada aunque secos son típicos en la Navidad.
En la cocina, pueden
utilizarse como ingrediente exótico en salsas o para la realización de postres
como mermelada, jaleas, bizcochos, etc. La salsa de higo es un excelente
acompañamiento para carnes asadas o de caza.
Combina muy bien con sabores
salados como el queso de oveja y de cabra o el jamón. También resulta muy
apetitoso solo como relleno de almendras o nueces.
Forma parte de la preparación de tartas, ensaladas de frutas y entremeses.
Forma parte de la preparación de tartas, ensaladas de frutas y entremeses.
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